27 febrero 2012

Es Ley de Vida

El interior secreto: Es ley de Vida

Nacemos, crecemos, nos enamoramos, nos desenamoramos, nos volvemos a enamorar, ... Hasta que un día te descubres haciendo planes de futuro con la persona elegida para compartirlo.
Decisiones, proyectos, sueños, todo coincide ¡Es el adecuado!

Llegado el momento iniciamos la convivencia. Es dura, nos han educado de manera desigual y tenemos diferentes costumbres, ahora hay que acomodarse al otro y no siempre es fácil. A veces cede uno, otras cede el mismo y algunas cede el otro.
Comienza el camino hacia la independencia.

Echas de menos cosas que ni siquiera imaginabas, ese zumo de naranja que tu madre te traía a la cama cuando estabas enferma y ahora tienes que preparar tú, la ignorancia sobre que compañía suministraba la luz o el gas y que ahora, además de saberlo, tenéis que pagar.
Y te das cuenta que la independencia no significa alejarte de los que te quieren, al revés, les echas de menos, les necesitas y no puedes ni quieres perder el contacto con ellos. Simplemente la familia ha crecido, ahora hay un miembro más.

Llegan los hijos y el corazón se llena de un amor indescriptible que no imaginabas pudiera existir, pero también se adquiere una nueva responsabilidad, educar, y no hay ningún manual que nos enseñe a no equivocarnos, ningún libro que nos diga como ser padres.
Aparecen los abuelos y aceptamos como un regalo su experiencia y ayuda.

Y la vida continua, los hijos crecen, se enamoran, se desenamoran, se vuelven a enamorar, ... Hasta que un día te revelan que han encontrado la pareja con la que quieren compartir su vida y les decimos cuanto nos alegra. Aparece el pánico ¿Será el adecuado? ¿Le hará feliz? Pero ya no tenemos "poder" en sus decisiones, si se equivoca estaremos a su lado, no podemos ni debemos evitar que haga lo que su corazón desea.

El día de su marcha es uno de los más duros de nuestra vida. De repente la casa está vacía pero llena de un silencio raro y de una tranquilidad que se parece demasiado a la intranquilidad.
Te vas acostumbrando poco a poco, pero ¡Le echas tanto de menos! Le ves satisfecho y eso te aporta alegría porqué es lo único que deseas, que sea feliz.

Llega el primer nieto y un amor inmenso llena nuestro corazón. Es la alegría de la vida, la esperanza de revivir, la necesidad de compartir, el amor protector, la dulzura hecha realidad.

En la Ley de la Vida ¿Donde dice como aprender a que no duela el corazón por echar tanto de menos, por querer tanto y no poder abrazar, acariciar y besar todos los días a la hija que llevé en mis entrañas y al niño que me devolvió la luz y la sonrisa?

Si, lo sé, suena terriblemente egoísta ¿Y qué? Soy madre y abuela. Puede parecer una justificación, pero ¿Como razonar un sentimiento?

13 comentarios :

  1. Mira que sigo buscando lo que resulta egoista....... ¡es ley de vida! :)

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    1. Es el inevitable egoísmo maternal que sólo significa amor.
      Gracias mi niño ;)
      Besos enormes

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  2. La vida además de injusta siempre se cobra cada sonrisa, pero sigue valiendo terriblemente la pena. Y del amor, ya ni hablamos.

    Me encanta leerte.

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    1. Si, como siempre tienes toooooda la razón mi niña. No cambio ni uno de los momentos a su lado :)
      Besos enormes

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  3. Es ley de vida y aunque en ningún sitio está escrito todos admitimos que es así...

    Un beso

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    1. Mientras sean felices, y ojalá lo sean siempre, aceptaré esta ley de vida ¡que le vamos a hacer!
      Besos mi Gladiador

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  4. Es difícil de aceptar, pero no queda otro remedio si lo que de verdad queremos es lo mejor para ellos...

    Besos

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    1. Si aceptarse se acepta, pero siguen siendo "nuestros niños"
      A mis 48 años mi madre sigue hablando de "su niña", bueno, en realidad de "sus niñas" que somos mi hija y yo. Es inevitable ;)
      Besos enormes mi niño

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  5. Hasta en la felicidad se sufre. La vida esta llena de estaciones con rupturas. Tienes que romper con cosas que no quisieras. En la vida hasta la felicidad tiene lagrimas. C'est la vie Chary

    Muxus!

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    1. Pues si mi niño ;) Pero su felicidad es la mía.
      Muxus

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  6. El ciclo de la vida. Mucho más sencillo de lo que pensamos...

    Un besote. ¿Te he dicho alguna vez que me encanta tu blog?

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  7. Realmente conmovedor lo que escribes. No es egoísta sentir la necesidad de tenerlo cerca, egoísta sería no dejarlo escapar a costa de su infelicidad :) Espero que lo vuelvas a ver pronto, supongo que será lo único que te calma. Un abrazo muy fuerte!!

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    1. Egoísmo materno, sólo es eso.
      Los veo todos los fines de semana pero ¡quiero más! jajaja ;)
      Besos enormes mi niño

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Gracias por dejar tu secretito

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