Por
R.-
Llovía y ya casi era de noche … detrás de los cristales empañados del seiscientos, las luces de los coches parados en el atasco habitual ante la puerta del cine parecían ovnis, o al menos eso me parecían a mí en aquella navidad de 1972. Era la noche del estreno de “… Le llamaban Trinidad”. Mi madre, con un peinado afro, excelente copiloto y ponedora natural de orden de aquella nave color verde oliva chillón, indicó a mi padre un hueco para aparcar. Bajamos toda la familia (7 per.) del coche y entramos en aquel viejo cine.
… Jamás olvidaré una de las escenas cruciales de aquella maravillosa película, la de la partida de poker. Ejemplo de buena escenografía del mejor spaghetti western, es un claro homenaje al estilo del maestro Sergio Leone, donde dos tipos realmente disparatados, uno flaco, con el pelo desteñido por el sol infernal del desierto, casi escuálido, sucio … o sea, puerco a más no poder … y su hermano mayor, un señor orondo con planta de matón, de barbas realmente sucias y enmarañadas como las de Noe, y cara de pocos amigos, se despachan a gusto con los matones del pueblo, entre juegos de poker volando por la estancia y tortazos limpios a todo pasto. Aquello se me quedó grabado como un recuerdo entrañable.
Hoy llueve otra vez, y tras los cristales empañados de estas viejas gafas, ante la pantalla jugando al poker online, los recuerdos que se me acumulan por el efecto de la navidad, … cierro los ojos y vuelvo a ver aquel seiscientos verde oliva aparcado ante la puerta del cine.
Llovía y ya casi era de noche … detrás de los cristales empañados del seiscientos, las luces de los coches parados en el atasco habitual ante la puerta del cine parecían ovnis, o al menos eso me parecían a mí en aquella navidad de 1972. Era la noche del estreno de “… Le llamaban Trinidad”. Mi madre, con un peinado afro, excelente copiloto y ponedora natural de orden de aquella nave color verde oliva chillón, indicó a mi padre un hueco para aparcar. Bajamos toda la familia (7 per.) del coche y entramos en aquel viejo cine.
… Jamás olvidaré una de las escenas cruciales de aquella maravillosa película, la de la partida de poker. Ejemplo de buena escenografía del mejor spaghetti western, es un claro homenaje al estilo del maestro Sergio Leone, donde dos tipos realmente disparatados, uno flaco, con el pelo desteñido por el sol infernal del desierto, casi escuálido, sucio … o sea, puerco a más no poder … y su hermano mayor, un señor orondo con planta de matón, de barbas realmente sucias y enmarañadas como las de Noe, y cara de pocos amigos, se despachan a gusto con los matones del pueblo, entre juegos de poker volando por la estancia y tortazos limpios a todo pasto. Aquello se me quedó grabado como un recuerdo entrañable.
Hoy llueve otra vez, y tras los cristales empañados de estas viejas gafas, ante la pantalla jugando al poker online, los recuerdos que se me acumulan por el efecto de la navidad, … cierro los ojos y vuelvo a ver aquel seiscientos verde oliva aparcado ante la puerta del cine.
Un nuevo relato de R. que publico, como siempre, muy agradecida por su confianza. Un honor para este vuestro blog. Gracias mi niño ;)
Querida amiga: he dejado mi postal de Navidad en el blog, pero antes de cerrar la ventana quiero volar a la tuya y darte un abrazo cálido, espero que te dejes contagiar por la sonrisa de tu nieto y que entre el sol a raudales en tu corazón. TQM.
ResponderEliminarHola @Alondra
ResponderEliminarOí tus trinos en mi ventana llamandome. Mis deseos para ti son siempre que la felicidad no te abandone nunca. Gracias mi querida hada madrina ;)
Besos y abrazos enormes
Un gran relato de r. !!
ResponderEliminarFelicitaciones para él y a vos Chary: un besote y gracias por compartirlo !!
Lau.
Hola @Laura de Bife
ResponderEliminarYa sabes que siempre sorprende. Gracias mi niña ;)
Besos enormes
La combinación perfecta: el director Sergio Leone y el compositor Ennio Morricone.
ResponderEliminarUn beso guapa.
Hola @Javier
ResponderEliminarMe ha traído un montón de recuerdos. Gracias mi gladiador ;)
Besos enormes
Me encanta esa peli!! Y la anterior, y la siguiente llamada ... Le seguían llamando Trinidad, con aquel hombre de la guitarra narrando la historia. Lo cierto es que es muy entretenida!!
ResponderEliminarson todas buenísimas Chema,
ResponderEliminarsaludos,
r.-