16 septiembre 2009

Soy o no soy

Soy o no soy

El titulo puede parecer shakespeariano pero creo que es una pregunta que en algún momento todos no hacemos.

Ayer fue un día duro pero escribí sin llorar y no porque lo evitara,
que ya he aprendido que hay que desbordarse de vez en cuando, sino porque simplemente las lagrimas no quisieron salir.

Fue otra noche de insomnio intentando explicar lo que me envenena las entrañas pero sin inspirar compasión porque este es un sentimiento con el que no me llevo bien y, que a lo largo de mi vida, me ha dado más penas que alegrías.

Cuando por fin le di a publicar, respiré profundo, como si con el texto pudiera expulsar también los demonios. Y no sé aun si fue así, lo que si sé es que me encontré sorprendentemente serena pero seguía mi propio interrogatorio vital para el que sigo sin tener las respuestas.
¿Yo soy así por lo ocurrido? ¿Había más 'yo' donde elegir y me quedé con lo que ahora soy? No me arrepiento de como soy, no es eso, ¿Pero tenia más opciones?

El día ha resultado agotador. Y de repente me he dicho, cariño te mereces un capricho.
He llenado la bañera, he añadido mis sales preferidas, he puesto la música adecuada y me he sumergido en un relajante y reparador baño.
Ahora el agradable olor de mi piel hace que me sienta agusto, tranquila y con la promesa de una noche de sueño.

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15 septiembre 2009

Lo que nunca debería haber sido

Lo que nunca debería haber sido

Los abuelos son esas personas entrañables que regalan cariño, acceden a nuestros caprichos y nos miran con complicidad mientras los padres luchan en su papel de educar.

No conocí a mis abuelos paternos, mi padre y sus hermanos quedaron huérfanos muy pronto, sin embargo adopté como propios los abuelos de mis primos.
Uno de ellos falleció poco después que mi padre pero guardo un recuerdo de inmenso cariño, de un hombre inteligente y afable que nos acogió como nietos propios.
Del otro guardo los muchos momentos que pasé con él, vacaciones, fines de semana, etc., mi hermano y yo éramos dos nietos más y nos regaló cariño y atención. Era un hombre integro, amante de su familia y trabajador aun estando jubilado.
Se nos fue poco antes de que naciera mi hija y dejó un vacío imposible de llenar.
Uno de sus hijos se casó con la hermana mediana de mi madre, pero no fue eso lo que le convirtió en mi tío, lo hizo su amor por nosotros. Es lo más parecido a un padre que he tenido, siempre ha estado y aun está cuando le necesitamos.

A los abuelos maternos si los conocí ... desgraciadamente.
Ella era una mujer absorbida por la devoción a su hombre, criticona hasta provocar enfrentamientos entre sus propias hijas, hermética sobre su vida y temerosa de que se conociera.
Él ... él estaba ahí, siempre en pijama y sentado frente al televisor, sólo se levantaba para irse a la cama o para ir al baño. Era un hombre vago que obligo a que sus hijas trabajaran para poder vivir del cuento.

Cuando mis tías se casaron mi madre no tuvo más remedio que recurrir a sus padres para que nos cuidaran los fines de semana. Ella entonces trabajaba los sábados así es que los viernes por la tarde nos llevaba a casa de los abuelos y nos recogía el domingo por la mañana.

Ella nunca supo, ni siquiera imagina lo que allí pasaba.
Los sábados mi abuela se iba a la compra y nos dejaba con él. Yo tendría cinco o seis años y esos momentos en que estábamos a solas él los aprovechaba para tocarme y abusar de mi.
No recuerdo cuanto duró, ni siquiera sé si alguna vez hice algún comentario al respecto desde mi visión infantil a mi abuela y se tomó como tal, no lo sé, por qué estoy segura de que si mi madre hubiera sabido algo habría puesto punto y final a la situación y la hubiera denunciado.

Estos recuerdos han estado siempre ahí, agazapados esperando el momento para hacer daño. Como ocurrió poco después de casarme, que me asaltaron sin previo aviso haciéndome sentir sucia cada vez que mi marido se acercaba. Se lo conté porque tenia que hacerlo, porque no quería perderle y necesitaba ayuda. Él me entendió, siguió a mi lado y los malos recuerdos volvieron a esconderse.

Hasta que llegó la depresión y salieron de nuevo y esta vez sin intención de irse. La terapeuta ahonda en ellos y me pregunta como me sentía ¡y yo que sé, solo era una niña! entonces no había tanta información como hay hoy, ni siquiera la televisión o los periódicos hablaban de estos casos. No sé lo que pensaba en esos momentos, ni sé lo que sentía, no lo sé.
Sé que no lloré cuando murió, que nunca le tuve cariño, que el recuerdo de su olor me produce arcadas, que no soporto el olor a tabaco en el cuarto de baño por que él fumaba mientras se afeitaba, que los hombres mayores con algún parecido a él me repugnan y lo siento porque ellos no tienen culpa.

Cuarenta años sin enfrentarme a estos recuerdos son muchos años y averiguar hasta que punto afectaron a mi personalidad está siendo muy penoso.
Ya he asumido que no tengo nada que perdonarme porque no hice nada malo y sé que soy yo la víctima.

Ahora sólo queda aprender a vivir con ello sin que duela y poder hablar de ello sólo como un mal recuerdo.

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12 septiembre 2009

Gracias por elegirme

Gracias por elegirme

Creo que nunca una canción reflejó mejor lo que siento en estos momentos.
Las palabras que buscaba están casi todas aquí y encima con música.

Hoy quería dedicaros algo especial, algo que fuera solo para vosotros, un enorme GRACIAS que fuera más que que una palabra ¡Y lo encontré!

Así es que poneros cómodos, enchufad los altavoces y .... ¡Va por vosotros!



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11 septiembre 2009

Se acabó

Se acabó

Se acabó tristeza.
Se acabó el negro.

Intuyo colores tras la oscura cortina que pusiste.
Oigo sonidos tras la puerta que cerraste.
Sé de corazones que laten y ojos que ríen.
de manos tendidas y voces amigas.

Se acabó tristeza.
Se acabo ser tuya.

Hay palabras y susurros con luz.
Hay hombros dispuestos
y brazos abiertos esperando para mi.

Se acabó tristeza.
Se acabo tu reinado.

Hay caricias en mi corazón,
abrazos, besos, ilusión.
Hay sonrisas y aprobación.
Hay algo y no es dolor.

Se acabó tristeza.
Se acabó.

Tengo una vida entera
en la que no entras tú.
Tengo el alma olvidada
y aun tiempo de recuperarla.

Llegó de nuevo mi tiempo
y regalo risas para celebrarlo,
abrazos de veras para compartirlo,
besos sinceros para descubrirlo.

Llegó de nuevo la vida
y trae colores para vivirla,
luz para no perderla,
alegría para no olvidarla.

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09 septiembre 2009

Oír tu cuerpo

El Interior Secreto: Oír tu cuerpo

Te veo ... y miro.
Te oigo ... y escucho.
Te noto ... y siento.

Sentidos y sentimientos.

Manos para acariciar,
labios para besar,
ojos para encontrar.

Sentidos y sentimientos.

Sentir el silencio,
oír tu cuerpo,
ver tus besos.

La pasión en el tacto,
el oído excitado,
olor amado.

Sabor a deseo
y los ojos cerrados
anotando en el recuerdo
cada acorde, cada paso.

Sentidos y sentimientos.

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08 septiembre 2009

Ahora sería la 'Viuda de'

El Interior Secreto: Ahora seria la 'Viuda de'
Los niños ya estaban en la cama, nada más oír en la tele el "vamos a la cama ..." habían desfilado igual que los dibujos, ¡que sabían ellos!

Estaba sola en aquella enorme casa donde lo único que se oía era el silencio ¿y ahora qué? ... y ahora que ...

Acababa de enterrar a su marido, ya estaba, ya no había duda, la había dejado sola con la enorme responsabilidad de salir adelante con sus dos hijos ... ¿como?

Durante la triste ceremonia todos habían sido muy amables y cariñosos, todos le repetían una y otra vez que no estaba sola, que la ayudarían, que contara con ellos, que iban a estar a su lado ... Pero ella sabia muy bien lo que pasa con las palabras ... y con las buenas intenciones. No, no les estaba juzgando, simplemente sabía que el tiempo iría pasando y que quienes aun no tenían la vida hecha estaban empezando a crearla y eso implica responsabilidades, unas responsabilidades en las que ni sus hijos y ni ella tenían por qué entrar. Es ley de vida, sólo eso.

Lo que no terminaba de entender muy bien era lo que ella le había hecho a la vida para que la tratara tan mal, para que se vengara de aquella manera tan cruel.
¿QUÉ TE HE HECHO? dime ¿Qué te he hecho yo? ... ¿y mis hijos?

Recordó todo lo que le quedaba por hacer y que tenía que empezar al día siguiente sin falta. Porque el horror no terminaba con el entierro de su marido, no, ahora tenía que poner todo en orden, empezar la batalla por seguir adelante, iniciar visitas a ventanillas y despachos, rellenar un sinfín de papeleos, solucionar el penoso tema económico, el del colegio de los niños ... tantas cosas que no sabía por donde empezar.

En aquella España de los sesenta ella no significaba nada, ni siquiera podía abrir cuenta en un banco sin el consentimiento de su marido, así que también perdió su nombre y apellido a partir de ahora sería la "Viuda de".
Firmaba como "Viuda de", en el buzón ponía "Viuda de", en todos los papeles oficiales era "Viuda de".
Y resulto que la "Viuda de" tenía derecho sólo a una mínima pensión de viudedad, tan mínima que no le daba ni para pagar la comunidad, y a sus hijos ... nada de nada. Si, eran hijos de funcionario pero sin derecho a pensión.

Las cuentas no salían y siete meses después estaba trabajando por las mañanas y estudiando por las tardes para poder optar a un puesto de funcionaria que al final consiguió.
Su hermana, la mediana, se fue a vivir con ellos hasta el día de su boda. Ella lo había querido así. La horrorizaba volver a vivir con sus padres, ya había bastante oscuridad en su vida. Su hermana traía alegría, adoraba a los niños y ellos a ella, llegado el momento viviría también con ellos su otra hermana, la pequeña ... ¿y después? después ya veremos.

No llevó luto, lo que la ocasionó más de un comentario malicioso, pero se negó a vestir de negro por que la sociedad dijera que debía hacerlo, tenia negro el corazón ¿no era suficiente? y los niños ... los niños tenían derecho a la luz, al color.

Era el inicio de una vida dedicada en cuerpo y alma a nosotros, sus hijos, a que no nos faltara de nada.
Era el comienzo de una mujer descubierta a sí misma y de lo que era capaz.


A ti mamá por ser enorme.

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