22 julio 2009

Asuntos pendientes

Asuntos pendientes

En algunas películas y series americanas, los protagonistas tienen una lista de "cosas que hacer antes de cumplir los 30" y siempre me llamó la atención, es como hacer planes a largo plazo.
Pero la vida, ¡ay la vida!, da muchas vueltas y con ella, nosotros. De repente lo que era vital para ti entonces ahora pasa a ser insignificante.

Pero si hay cosas que se convierten en asignaturas pendientes, prefiero llamarlas así porque puedes aprobarlas sin te lo propones.
Yo siempre tengo asignaturas pendientes, voy aprobando unas y sumando un montón más en este afán mío por aprender, y no me preocupa (creo que esto es lo único), al revés, supone ir superando retos y no creo que sea malo.

Nada más examinarme de selectividad y con la carrera elegida, tuve que empezar a trabajar. El sueldo de mi trabajadora madre no daba para más y, a pasar de su disgusto, entendí que ya me tocaba contribuir.
No fue una decisión traumática, a los 18 los traumas los producen otras cosas, y no me arrepiento en absoluto de aquello.
Y me puse a trabajar feliz de la vida. Mientras, seguía leyendo todo lo que caía en mis manos, pasaba de realizar trabajos administrativos a la atención al público o relaciones con empresas externas, incluso poner mi voz en publicidad o sentarme delante de un ordenador para diseñar y maquetar.
Sin haber tocado un ordenador hasta entonces, hoy mi Mac y yo somos inseparables y domino el diseño gráfico (no web, pero todo se andará).
Además en mis proyectos más inmediatos está realizar un curso de actriz de doblaje (con el permiso de la depresión).
Ante todo esto yo, doña perfecta (mi mayor defecto), investigaba y buscaba soluciones para hacer todo lo mejor posible. Y además devoraba todo lo relacionado con la historia del arte, historia en general, biografías, me preparaba los viajes como si fuera una guia de turismo y seguía leyendo.

No tengo ninguna titulación, pero si experiencias. Probablemente hoy no estudiaría la carrera que escogí, hoy buscaría una que me apasionara y la estudiaría solo por el placer de hacerlo.
Pero sigo amontonando asignaturas pendientes, unas están en proceso para aprobar y las otras esperan su momento y aparecerán más, al fin y al cabo ¿no es eso la vida, un largo proceso de aprendizaje?

Seguir leyendo »

21 julio 2009

Reivindicando mis derechos

Reivindicando mis derechos

Conversación casi habitual, cualquier día medio normal con los de casi siempre:
- ¿Visteis ayer a en el programa I?
- ¡Si! como se puso cuando le preguntó por U y le enseñó T
- ¡Es verdad! no tiene vergüenza, porque fijate como le puso A y lo que dijo de I
- Pues D no se quedo atrás, que mira lo que dijo de y A

Y yo, que formo parte del grupo, con cara de no enterarme de nada y sin poderlo disimular, así que cuando todos se vuelven hacia mi para que participe en la conversación se dan cuenta de que no sé de que hablan, y me miran como si yo fuera extraterrestre (aprovechando el aniversario del primer paseo Lunar). Lo que continua es que me informan detalladamente de lo están hablando (programa de corazón o reality show) y mi explicación de que no me gustan esos programas. A partir de aquí se inicia el consiguiente debate en el que por supuesto no me dejan meter baza.

¡Vamos a ver! Soy mujer, mayor de edad (46 concretamente), nacida en Madrid y con nacionalidad española, vivo en España que es un país democrático y cuya constitución defiende la libertad de expresión y de pensamiento ¿Es qué aun no se han enterado?

El año que emitieron el primer "Gran hermano" lo vi  como creo que la inmensa mayoría por la novedad, por aquello del fenómeno sociológico que tanto repitió Mercedes Milá, periodista a la que admiro desde sus inicios como entrevistadora y que sigo hoy en sus programas de investigación. Pero como experiencia, aquella fue más que suficiente para mi.
Sentarme delante del televisor a ver como unas personas desconocidas se dedican a pasar el día entre críticas, insultos y tocandose los huevos/ovarios a dos manos, pues la verdad no es mi plan ideal para una tarde o una noche.

Cuando vi el primer capítulo de "Aida" (Telecinco), en el que la hija le razona que no quiere estudiar porque cuando cumpla los 18 años se va a meter en un reality y que luego va a vivir de las portadas de las revistas y de los programas del corazón, me di cuenta de que el "fenómeno sociológico" empezaba a ser peligroso.

Por favor que nadie me malinterprete, creo firmemente en la libertad de cada uno y en que cada cual decide como ganarse la vida. Lo preocupante es como las diferentes cadenas de televisión sacan provecho de todo esto.

El que una persona vaya a un programa a contar los detalles más escabrosos de su vida intima (verdaderos o no) y se preste a que la vapuleen en directo ante miles de espectadores es decisión de el/ella, el problema es la cantidad de plataformas que se la/lo rifan.

¿Qué hago para librarme de estos programas? Asumiendo que quiero seguir viendo la televisión, hago zaping hasta que encuentro algo que me guste. En la sobremesa lo tengo claro, "Se lo que hicisteis" (¡Ay! mi adorado Ángel Martín) y los programas que le siguen por la tarde en la misma cadena tampoco están nada mal, humor y ficción. Y las noches las paso entre series y/o películas, libros y este blog.

Pero bueno, a lo que voy que ¡Tengo derecho a que no me gusten cierto tipo de programas y no sentirme diferente por ello!

Seguir leyendo »

18 julio 2009

Carta a mi niño

Carta a mi niño


La noche que decidiste nacer las estrellas dibujaron una sonrisa en el cielo, la misma que ilumina tu carita y esos ojos llenos de asombro.

Decidiste que era el momento y te pusiste en camino, así de seguro estabas, y sin darnos cuenta ya dormias en brazos de tu madre.

Llegaste para ser querido y eres bienvenido, tenemos todo el amor para darte, todo el del Mundo.

Ahora todo te sorprende, la luz, los colores, el movimiento, y ya has aprendido a coger lo que te gusta, has descubierto que puedes hacer ruido y ante tanta novedad tu sonríes feliz.

Cuando levantas tus bracitos para que te coja, mi corazón se hincha y cuando te tengo abrazado no puedo sentir más paz, podría pasar mi vida así.
¡Tienes tanta ternura! y te quiero tanto que cuando no estoy contigo ni siquiera yo me soporto, ¡Te echo tanto de menos!

Eres la imagen de la inocencia y me gustaría poder construir una burbuja a tu alrededor para protegerte y que nadie te la pueda quitar, pero no puedo.

Tienes toda una vida que vivir y tu futuro es seguir aprendiendo y crecer, y yo estaré ahí, a tu lado cuando me necesites, sin estorbar.


Seguir leyendo »

17 julio 2009

Diferencias

Diferencias

"La depresión es una enfermedad no un estado de animo"
Esto me lo dijo una doctora ante mi desesperación por llevar tanto tiempo de baja.
Pues muy bien, voy a ver si me lo tatúo en la frente y así no dar tantas explicaciones.

Cuando apareció por primera vez la gente me decía:
- ¿Depresión tú? eso es imposible.
- ¿Pero qué motivo tienes tú para estar deprimida?
- Anda anda, dejate de tonterías.

Y ante tantos comentarios similares terminé preguntándome ¿De verdad soy tan tonta?
Porque efectivamente tengo a mi lado un hombre que me apoya, una hija estupenda que nos ha dado un nieto precioso, mi madre es como dios y está siempre que la necesitamos, mi trabajo me encanta y hay  amigos que me quieren y lo han demostrado en los malos momentos.
Por otro lado está el tema de los abusos en mi infancia que ahora es cuando me está pasando factura, pero ya no me siento culpable y sé que soy víctima.
Vale, entonces ¿Qué coño me pasa?

Después de la conversación con la doctora empecé a asumir que estaba enferma, y no es fácil pero estoy en ello.
Como enfermedad que es necesita un tratamiento y tiempo de recuperación, es así, no hay otra manera, porque la primera vez, yo que soy más chula que nadie pedí el alta, dejé la medicación (como si fueran aspirinas) y me fui a trabajar.
Lo que ocurrió después fue el - Ya te lo advertí - por parte de la doctora y una recaída horrible.

Ahora imagina esta otra conversación:
- ¿Apendicitis tú? Eso es imposible.
- ¿Pero que motivo tienes tú para tener apendicitis?
- Anda anda, dejate de tonterías y ni se te ocurra pasar por el quirófano.

Absurdo ¿No? Pues eso, que así me siento ante tanto psicólogo suelto.

Seguir leyendo »

16 julio 2009

Lo que me dijeron

Lo que me dijeron

Hace un tiempo me dijeron que sufro "incontinencia emocional" ¿Ehhh? que unido a la depresión y la ansiedad debe ser un coctel no recomendado, y me lo dieron por escrito con su sello oficial, firma del médico y número de colegiado y todo. Desde entonces estoy intentando entenderlo.
Literalmente tiene sentido, sin duda, pero yo buscaba la interpretación para mi, el como encajaba yo en esa definición. Y si, encajo perfectamente, pero no sé si es bueno o malo.

¿Hay qué contener las emociones? Entonces ¿Para qué las tenemos? Supongo que, como en todo, tiene que haber cierta moderación y esto es algo de lo que carezco desde hace algún tiempo.
Lloro por todo, da igual que esté triste o alegre, me emocionan sobremanera las cosas más simples y paso de la risa al llanto en milésimas de segundo.

Todo esto me hace más transparente, me explico, no vale de nada ponerme la mascara de que todo va bien y que estupendo, no hay mascara que valga, reflejo lo que siento y no puedo evitarlo. Siempre hay rapiñas al acecho dispuestos ha aprovecharse y eso si que tengo que aprender a solucionarlo.
Tengo que aprender a protegerme de los indeseables y, supongo, que a eso se refieren con la incontinencia emocional, que tengo que moderarla para no dar opción a quien quiere hacerme daño.

Pero bueno, esta incontinencia no requiere "tena lady" pero me está arruinando en "klinex" mi nariz se va a caer a cachos y los ojos ni con el "visprig" dejan de estar rojos.

Seguir leyendo »

Sabemos y aceptamos

El Interior Secreto: Sabemos y aceptamos
"Desde que el mundo es mundo, vivir y morir vienen siendo la cara y la cruz de la misma moneda echada al aire, pero si sale cara es todavía más absurdo. Para mi, si quieren que les diga la verdad, lo raro es vivir."
Del libro "Lo raro es vivir" de Carmen Martín Gaite
Vivimos sin darnos cuenta, dejando pasar los días uno tras otro sin sentir que respiramos, que sentimos. Parece absurdo pero párate un momento y analiza como ha transcurrido el día de hoy.
Lo habitual es levantarse temprano, desayunar, prepararte para ir a trabajar, saludar a los compañeros, comentar lo de casi siempre, parar para comer, volver a casa, saludar a la familia y preguntar como ha ido todo, etc., y mañana lo mismo.

Nos hemos convertido en autómatas, tenemos un programa y cumplimos con él, pero ¿Y vivir? Sabemos y aceptamos lo que socialmente se espera de nosotros.

Pues yo digo ¡Basta! Quiero parar y ser mi propia "Programadora".

En mi programa deberé ser consciente de todo lo que hay a mi alrededor, no preguntaré por educación sino porque realmente me importe, cambiaré el ¿Como te ha ido el día? Por un - Cuéntame que has hecho hoy - Dando paso a un dialogo en el que escucharé y haré que me escuchen.
Borraré todo lo que tenga que ver con la rutina y la monotonía.
Miraré a los ojos de mi compañero para descubrir si hay dolor y poder calmarle.
Habrá una orden que me obligará a parar cuando no sea consciente y me hará ver, oír, oler, saborear, sentir, sonreír.
Me dirá que hoy es otro día, pero no un día más sino un día en mi vida para que lo viva como si fuera el último.
No tendrá adornos y prescindirá de las apariencias.
Se bloqueará cada vez que deje de vivir para mi y lo haga por el - Que dirán, me han dicho, comentan por ahí...
- Y para reiniciarlo habrá que deshacerse de estas anomalías y mandarlas a la papelera.

Habrá ordenes para la ternura, las caricias y la felicidad.
No tendrá arrepentimientos pero si experiencias para vivir.
Cuando finalice el programa dirá:

HE VIVIDO

Seguir leyendo »