Mis noches de insomnio me hacen dar cien mil vueltas a cantidad de cosas. Una de ellas en concreto apareció leyendo vuestros comentarios que tanto agradezco y que tanto bien me hacen. Es la sinceridad a la hora de escribir,
ese contar tu vida de forma tan intima sin adornos, ..." como me escribió la entrañable bichita23
Todo lo que aquí cuento nace de las entrañas. El día que inicie este blog también abrí el baúl de mis demonios y día a día he ido vomitando mis deshechos en lo que se ha convertido, sin premeditación alguna, mi mejor terapia.
He aprendido, además, que el dolor, la tristeza, la alegría y el amor puedo describirlos de mil maneras y he descubierto que me gusta convertir esos sentimientos en un poema, o añadirles algo de humor, o hacerlos prosa a modo de relatos.
Pero lo escriba como lo escriba sigue siendo mi "interior secreto."
Si, todo lo que escribo es mi verdad y solo sé contarlo desde la sinceridad porque de otra manera no tendría sentido ¿De qué valdría si no?, pero esta exposición pública es solo para vosotros, en mi mundo la sigo manteniendo oculta.
Me escondo tras un alias porque no quiero que nadie de mi entorno conozca mis secretos, la única persona cercana que conoce la existencia de este blog es mi marido, él es el único que sabe de mis malas experiencias.
Mi madre, mi hija, mi familia en general y mis amigos continúan pensando que la causa de mi depresión es laboral y, si, mucho ha "ayudado" mi jefe no puedo negarlo, pero el autenticoorigensigue siendo inimaginable para ellos.
No estoy preparada para hablar de eso con ellos. Sigo sintiendo vergüenza aunque sé que no soy culpable, que soy víctima, pero no puedo mirar a mi madre y contarle todo, no puedo. Llevo más de cuarenta años simulando que nada de aquello ocurrió, así es que necesito más tiempo para decidirme a contarselo.
Algún día cambiaré mi perfil en este blog y pondré mi nombre.
Algún día dejare de esconderme.
Algún día seré también sincera fuera de aquí.
Todo lo que aquí cuento nace de las entrañas. El día que inicie este blog también abrí el baúl de mis demonios y día a día he ido vomitando mis deshechos en lo que se ha convertido, sin premeditación alguna, mi mejor terapia.
He aprendido, además, que el dolor, la tristeza, la alegría y el amor puedo describirlos de mil maneras y he descubierto que me gusta convertir esos sentimientos en un poema, o añadirles algo de humor, o hacerlos prosa a modo de relatos.
Pero lo escriba como lo escriba sigue siendo mi "interior secreto."
Si, todo lo que escribo es mi verdad y solo sé contarlo desde la sinceridad porque de otra manera no tendría sentido ¿De qué valdría si no?, pero esta exposición pública es solo para vosotros, en mi mundo la sigo manteniendo oculta.
Me escondo tras un alias porque no quiero que nadie de mi entorno conozca mis secretos, la única persona cercana que conoce la existencia de este blog es mi marido, él es el único que sabe de mis malas experiencias.
Mi madre, mi hija, mi familia en general y mis amigos continúan pensando que la causa de mi depresión es laboral y, si, mucho ha "ayudado" mi jefe no puedo negarlo, pero el autenticoorigensigue siendo inimaginable para ellos.
No estoy preparada para hablar de eso con ellos. Sigo sintiendo vergüenza aunque sé que no soy culpable, que soy víctima, pero no puedo mirar a mi madre y contarle todo, no puedo. Llevo más de cuarenta años simulando que nada de aquello ocurrió, así es que necesito más tiempo para decidirme a contarselo.
Algún día cambiaré mi perfil en este blog y pondré mi nombre.
Algún día dejare de esconderme.
Algún día seré también sincera fuera de aquí.




